sábado, 23 de enero de 2016

Las gracias

No tengo que pedir perdón.
No he de disculparme por herir sin querer
o por sentir sin saberlo
no he de pedir perdón por la simple causalidad de amarla.
No he querido hacerlo realmente
es que simplemente no me pude resistir
su alma me pidió a gritos que lo hiciera
que la amara de una vez.
Me dijo a gritos con los ojos que la amara de una vez
y mi inconsciente lo escuchó
lo descifró
y se asustó.
No han de condenarme por ser feliz a su lado
simplemente pasó
me di cuenta que a su gracia y astucia
a sus pies he caído
y no he de pedir perdón.
Todos los días doy gracias de ser a ella quien regalo mis sonrisas
de ser esa cara que me alegra ver al fin del día
y cuando no está
me contento con escribirle estas cosas
para que sepa que aún en las lejanías
aún estando acá
o allá
no he de pedir perdón por amarla,
he de dar las gracias 
porque ella me ame. 


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