miércoles, 26 de agosto de 2015

Usted que me trae

Hoy quiero contarle a usted, sobre usted misma
le quisiera devolver un fiel reflejo
de lo que yo creo que usted es,
pero como mujer compleja que se auto-define
sabrá bien que mi visión no es de fiar
ya que me es imposible fijar en palabras
a usted.
Comienzo por contarle que aparte de su cobardía
de su baja autoestima
de sus bien llevados años
de sus locuras diarias
y de que casi a cada una hora estalla de enojo,
usted me trae maravillada.
Con sus conquistas matinales
sus locuras nocturnas
sus risas sin sentido
sus miedos irracionales
sus caras de odio permanente
y la manera en que se arregla los lentes cuando se le resbalan de la nariz;
yo se que usted piensa que solo estoy reflejando
lo que para usted
son sus defectos,
pero créame cuando le digo
que me tienen maravillada sus gritos de enojo
y de que cuando tiene un mal día
la casa temblará.
Usted no se da cuenta que a pesar que la quiero matar todo el tiempo
cuando usted me mira
y me sonríe
ahí me doy cuenta,

usted me trae fascinada. 

sábado, 22 de agosto de 2015

Ahora que estas acá

Siempre me gustó hablar y contar sobre personas
hablar y pensar como piensan
pensar y contar como miran
mirar y pensar como sonríen;
me he dado cuenta que los secretos de los ojos
son eso: secretos
y no he dado razón cauta a callarme los míos.
He dedicado mis días y noches a callarme mis males
y reír de mis felicidades,
pues he aquí quien ha aparecido
a callar mis secretos
y a reír mis felicidades
sin siquiera decirlo.
Intenten explicar como es que ven sus ojos
y nunca podrás,
sus labios que callan casi todo
y esos ojos que gritan e informan el resto,
casi sin percepción femenina
casi sin intuición humana,
yo pensé que era máquina.
Quedé una noche entera colgada de una mirada
y no me daba cuenta
que hacía días que sonreía
y que hacía horas la pensaba,
¿que habrá pasado?
me pregunto
y sin respuestas llegué a la conclusión
de que no me importa ni como
ni cuando
ni porqué,
solo importa que está.

jueves, 6 de agosto de 2015

Diferente

Parecidas
en lo muy superficial de la piel
quien las vea caminar en la calle
quien se atreve hablar de sus promesas
dirá, muy torpemente que son parecidas;
discúlpeme buena persona
si es que quiero discrepar con usted
pero a su diferencia yo las conozco a ambas
y son muy parecidas
y muy diferentes.
Verá
la primera cayó por obra de magia 
un legado de dioses
quien me engatusó por completo
y aún lo sigue haciendo,
la segunda cayó por obra de magia
un legado de dioses
quien me engatusó por completo
y aún lo sigue haciendo.
Preguntará usted que tienen de diferente
pues, que una se fue 
para no volver
y no la quiero ver,
y la otra aún está

y muero por volverla a ver.