martes, 15 de octubre de 2013

En cada una está

Así como las hojas al pasar, dejé de ver tu cara en mis amaneceres, y quizá no comprendas, no entiendas, que nada se fue y todo está acá y en donde quieras. 
Los relojes de cada aparato, dejaron de funcionar; los minuteros ya no cuentan y los segundos son simples granitos de arena eternos que cuando logran llegar al suelo, simplemente desaparecen entre la multitud.
Aún sigo sin entender a quienes quieren llegar a comprender que es lo que pasa acá, cómo es que quieren comprender esa simple sensación que es mirarte, cuando siento un escalofrío que recorre el cuerpo, la piel se eriza y veo dentro de esos ojos color miel cada una de las cosas que me hacen bien, veo como cada una de las almas dispersas se juntan, se agrupan en un solo momento, que es mirarte tan sólo un segundo, y quedar colgada de esa mirada por la eternidad. 
Nunca comprenderán lo que es tocar tus manos, que ya no las recuerdo, pero recuerdo lo que es llegar a esa milésima de distancia entre nuestras caras, y no sentir nada del cuerpo, simplemente sentir como tu halo se junta con el mio, cómo las heridas se desvanecen, como tu cuerpo se estremece, y en ese micro-segundo sentir nuestras respiraciones juntas, que van a la par de cada pensamiento.
Y no van a comprender ese momento en el cual ya estando totalmente aisladas, tus labios se juntan con los míos, generando que cada partícula del cuerpo se estremezca, que todo se afloje, que nada duela, sentir que cuando te beso me muero, y revivo y vuelvo a morir, sentir que el alma se me sale por los poros y se va junto con la tuya y se genera un universo paralelo dónde todo es tan irreal y a la vez tan tangible; sentir como la panza se afloja, las heridas se curan y cada una de tus pequeñas partículas se unen con las mías para hacernos creer en ese mágico circo que es el don de amarte. 
Amarte estando bien, o estando mal, simplemente sin pensar. 
Cuando estoy con vos, mi alma danza.

1 comentario:

  1. Gusto de este texto, que no es poema ni es prosa, es vos en todos lados. Cambió la erstrucutra... ¿Analizable? Cambiaste vos, y no cambió nada. Sigue todo ahí, vos con ese pesar, vos con ese dolor, y vos tan conexa contigo como nunca, o como siempre debiste.
    Me gusta verte sufrir, desde la mirada de que al fin te lo permitis, y lo gritas, y lo entendes, y poco a poco lo vas dejando... sin perderlo, sin despresiarlo, teniendolo y dejandolo ir.
    La energía que desprende cada una de tus palabras, tiene mil lagrimas tatuadas, y un par de sonrisas escondidas. Me gusta...

    ResponderEliminar