viernes, 27 de septiembre de 2013

Ya se fue con el ayer

El velo que tu ojos cegaba
ha quedado al descubierto
los bolsillos que ayer llenaba
han quedado dados vuelta
los ojos que ayer compartía
se han ido para siempre
y tu voz cansada de pensar
                                         de desvanece con el tiempo.

Lo que nos basta de pensar
es los que nos queda por viajar
no quiero quedes en el camino
ni quiero quedarme enterrada en ti
no quiero tirar tu foto
                                      y robar recuerdos.

El velo que mis ojos cegaba
ha quedado al descubierto
los bolsillos que ayer llenaba
han quedado sin nada
los ojos que no veían
han vuelto en si
y mi voz cansada de pensar
                                    se desvaneció con tu sonrisa.

domingo, 22 de septiembre de 2013

No cambié

No soy otra
no cambié de pensamiento
ni de mente
ni de pasos
ni de gustos,
no cambié de parecer
de ropa
de casa
de gente,
no te cambié a vos
ni por ella
ni por la otra
ni por nadie,
no me he sacado el anillo
ni las fotos
ni las palabras
ni los días,
no se fue tu perfume de mi cama
ni tu ropa de mi placar
ni tu juego siniestro de la puerta
ni la mancha en la pared,
ni vos te fuiste
de acá adentro.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Pensares de media noche

No creo poder perdonar
no quiero mirarme al espejo
nunca más
y seguir viendo esa sombra negra
debajo de mis ojos
y esa linea recta
e inexpresiva
que antes era una sonrisa.
No creo poder perdonar
y así no creo poder olvidar
el cerrar los ojos
y no pensar
y no sentir
y que por una milésima de segundo
no estés acá,
acá adentro
y allá,
que no estes en cada uno de los rincones
ni en todos los vientos.
Dejar todo atrás
seguir
buscar
no creo poder perdonar
la arritmia continua
que pensar en tu nueva sonrisa
de nuevos momentos
y libertad.
No creo poder perdonarme
el no poder olvidarte
y que cada día sea una laguna
y que cada noche sea una lucha
que a cada momento
sonrío porque si.
No me puedo perdonar
el pensar.

lunes, 16 de septiembre de 2013

¿Cuanto te falta?

Dime algo, querida

¿qué va a pasar cuando tu alma deje de existir?
¿y tu corazón caiga en pedazos?
¿y dejes de buscar lo que nunca vas a encontrar?
¿qué va a pasar cuando
sola estés y sola te vayas?

¿Qué va a pasar cuando te des cuenta, muy tarde,
de que tenía razón quien una vez te dijo
que estabas perdida en un vaivén? 

¿Qué va a pasar cuando todas tus mentiras dictadas,
 sean al fin
una verdad absoluta de tu reino de fantasía?

¿Qué va a pasar con tu pobre existencia sin ganas,
ni respiros, ni suspiros, ni nada?

¿Qué va a pasar con vos, sabiendo que la muerte
es la única excusa a tus acciones?

Tic... toc
te esperan.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Circulo cuadrado

No creo en los astros
no creo en las calles
no creo en vos,
así como la tierra florece
y el cielo decanta rayos
vos mentiste.
No creo en el horóscopo
no creo en balnearios
no creo más en tu mirada,
así como el mar habla
y el viento sopla
vos te fuiste.
No creo en estar a tu lado
ya no creo en visitar el recuerdo
y no ando ganas de vos,
así mismo
creo en la falsa imagen de ti
en la triste mirada de tu alma
y en tus cortas palabras calladas,
así mismo
creo en tu falta de creencia
pero no creo más en tu llegada.

martes, 10 de septiembre de 2013

Extracto

(...) Nos fuimos apartando poco a poco entre narcóticos y las ganas de conocernos en profundidad, y así nuestro destino de esa noche, fue marcado para donde duermen los barcos, y las velas zarpan de día. Entre piedras y rocas, nos fuimos quedando un poco más en confianza, y así, con una simple mirada, entre apuestas de niñas, me diste un beso en la mejilla, un beso casi corrido que casi toca mis labios, y en ese micro instante, dónde duró casi una vida, te miré los ojos, tomé fuerte tu cara y te dí un glorioso y esperado beso en los labios.
Ese beso me transportó, y de repente ya no estaba más en aquel puerto, ni estaba el agua, ni había gente que pasaba, ni están las luces de los faroles, ya no sentía la dura piedra en la que estaba sentada, solo sentía tus labios. Esos labios gloriosos que al fin habían encontrado el camino hacía los míos, ese par de insaciables trozos de azúcar, que no querían dejar la cafeína que mi boca producía. Y nos besamos, agarradas la una a la otra, como si de ese beso dependiera la vida, como si nos separásemos en ese momento, el fin del mundo llegaría. Nos besamos sin saber, sin anunciar y sin procurar, que de esos besos viviríamos.

Y nuestra magia se encendió en ese instante, dónde supimos que ya estaba, que lo nuestro era ahora, que ese día, ese verano y ese lugar, marcaban un antes y un después en nuestras vidas. (...)

                                                                                                             Veinte vidas

domingo, 8 de septiembre de 2013

¿Cuantos?

¿Cuantos somos?
Los que estamos así
buscando miradas contenidas en desconocidos
que buscamos la mas simple palabra en cualquiera
los que caminamos conteniendo lágrimas
los que caminamos conteniendo recuerdos
los que despertamos soñando
y reímos llorando
los que fuimos dejados atrás
los que sin sentido recorremos cada cosa, como si importara
los que leemos rotos sin consuelo para saciarnos
los que miramos los espejos buscando otro reflejo
los que no entendemos nada
los que estamos sin estar
los que vivimos por respirar.
¿Cuantos somos los corazones rotos?
Los que nos vemos sin referente
los que odiamos a la gente
los que reimos cada día
y morimos cada noche
los que sin quererlo, nos vamos lejos y no sabemos donde estamos
los que amamos sin control y sin medida
y acá quedamos
con una caja, un vino y un papel.


viernes, 6 de septiembre de 2013

Veintiún

Desde hace ya veintiuno
que vengo con vos
desde hace ya veintiuno
que busco la veintidos
la oportunidad
que merecíamos
que fue.

Desde que tus pies dejaron de tocar ese suelo
desde que tu mente se fue frágil
y me tiró al olvido
desde que tu manos dejaron de tocar mis dedos
desde que tu pelo dejó de generarse descontrolado
desde que tus ojos dejaron de mirar el horizonte
desde que tu piel dejó de generar capas
desde que tu ropa era la proteccion infinita
y desde que tu corazón dejó de emitir
desde ese momento
las veintiún razones para tenerte
se esfumaron
cual vuelo extraño y distinguido
de paloma tornasolada
las razones de tu ausencia se hacen más grandes
y más difíciles
y más complejas,
como tu mente deliberada y desnivelada
como tus manos frías en verano
y tus ojos marrones en invierno;
así como tus piernas temerarias
y tu sonrisa enjaulada
así es como la veintiuna fue la vencida
y la veintidós quizá ni viene.

Dejaste de lado los mares
para rendirle tributo a las rocas
dejaste de lado el agua
para probar suerte con la tierra
dejaste de lado la sal
para intentar hacerle un gusto a lo dulce,
dejaste los antojos
por más de una aspereza,
dejé de sonreír
por veintiún motivos.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Así como la primera

Ese sonido melodioso
que crearon tus manos conmigo
y a mi lado
ese latido que creó tu cuerpo
y crearon las cuerdas vencidas
de una o dos más
esa risa compacta
y llena de locura
como vos y tu todo.
Siempre tan aprisa
y tan lenta
y tan apacible
tan inigualable
siempre ahí arriba
cual pedestal de oro
cual sol matutino
siempre tan llena
y tan vacía.
Creó tu voz eso que escucho
esas desafinadas notas que emitiste
cada vez que decías
un algo,
creaste vos una coraza sin sentido
y sin refugio
creaste vos
lo que soy ahora.
Algunas veces
en los malestares nocturnos
siento como tus brazos
estaban conmigo
y como las cuerdas lejanas, aún suenan
algunas veces
todavía te pienso.
Y así como la primera,
la última.


domingo, 1 de septiembre de 2013

Esposas sin llave

Me condenaste
estoy condenada a una cadena perpetua
de vos
estoy condenada a mil años sin amor
estoy condenada con vos.
Que cada persona que veo
me doy cuenta no es
y termino muriendo a la mitad
para darme cuenta
que sola estoy
y quiero estar.
A vos te sirve lo del sin sentido
y lo de cambiar lo obtenido
pero yo aprendí a querer lo que tengo
y agradecer lo que fue,
y es así como me gusta
desencadenarme de vos.
Cadena perpetua con tus recuerdos
y tus dotes,
condena eterna con tu sonrisa
y tus soles,
mil años condenada a vos.