viernes, 19 de octubre de 2012

"Prohibido llorar"


La veo caer, veo la lágrima que cae por la mejilla, recorriendo cada surco curtido de mi cara, pasando por el hueco oscilante de una ojera negra, por la curva marcada de un costado de mi nariz. Y mientras veo desaparecerla, me pregunto como se ha formado esa lágrima salada, tan llena de sentimientos agridulces. Me pregunto como algo tan pequeño puede representar algo tan grande."No estas deprimida, los deprimentes no lloran." me dijo un día cuando yo lloraba como si en mis ojos hubiera un mar infinito del cual brotara todos y cada uno de mis sentimientos encontrados hacia la vida. Hasta que un día paré, sin motivos obvios, sin razones, mis ojos dejaron de llorar y nunca más supe lo que sentía cuando los lagrimales deciden abrirse para dejar paso a esa gota de no se qué. Cuando cada músculo de tu cara te acompaña en el sentimiento y parece como un ejercicio más, el hecho de querer expresarte con un poco de agua en la cara. Y algunas veces me pregunto si volveré a reír. "Reirás cuando algo sea realmente gracioso" Y hasta ahora lo único que consigo es lograr esas gotas en mis ojos y la coreografía de llorar desconsoladamente una y otra vez. Pareciera que el mundo se acaba, pareciera que el entendimiento no llega a mis neuronas y no logro esa sinapsis de coordinación; pareciera que en la puerta de mi oficina mental, donde decía "Prohibido llorar" se ha borrado con el pasar del tiempo. Pareciera que te quiero más de lo que decía, parece todo de mentira. 

miércoles, 3 de octubre de 2012

La parte baja

Sacadme este dolor de garganta, que no es una conjunción de sentimientos, es un simple análisis psicológico de lo que siento. Sacadme esta agonía que es sólo arena de tus encías. Arena de aquella vez de hace tiempo cuando me querías un poquito e ibas hacia adelante en el camino. Sacadme estos pensamientos que en vano ocupan esta mente estrellada y llena de análisis agoniosos, de penas de pasados y de cadáveres envenenados.
¡Que no le pongan nombre! que de las etiquetas viven los infelices, que si te quiero y te espero es problema mio, que si me celas y me quieres, es problema tuyo. Que no busquen sacar esa perfecta y hermosa agonía que siento cuando te veo, ese salto aquí, en la parte baja del corazón, que no intenten explicarme lo que es, no me quiero enterar de lo que siento.
Contadles a ellos de mi, pero has de contarles de manera tal que ellos nunca sepan quien soy, pero si me ven por el mundo, sepan que soy yo la que está acá, y que con gráficos infantiles proyecta en tu mente televisiva una niña de caballos cortos, que clava una bandera en tu parte baja del corazón.
Tu parte baja... ¿cuanto misterio oculto revelaras a este ser que te escribe diariamente? Y la verdadera cuestión, es si lo harás o no. Pero quiero que sepas que aunque algunas veces te creas esclava, que aunque algunas veces sientas que no me quieres, que quizá todo el tiempo yo piense en ti, quiero que te enteres que algunas veces no interesa como te sientas, no me interesa como te sientas, me interesa sentirte.