miércoles, 29 de agosto de 2012

¿Un poco o nada?

Y básicamente es así, de poema en poema, de prosa en prosa, te acuerdas de mi. 
De llegado el momento, pensar que hacer, si mirarte a los ojos
si elegir verlos vacios, o intentar llenarlos.
Intentar saber si te quiero menos, más o lo mismo que la última vez.
Si no me va a importar nada, y voy a hacer lo que quiero, o voy a ser de esas que piensan antes de actuar.
¡Las cosas que te voy a decir!
¡Y más las que voy a escribir!
Y quizá, si tengo suerte, logro llorar ese mar de lágrimas que nunca salió de mi.
Si tenemos suerte nos vamos a ver, y si tenemos suerte no nos vamos a dar cuenta de nada.
Quizá podramos olvidar, o podramos comprobar que estamos bien, o no.
Tal vez me quieras decir miles de cosas, contarme historias de entre-casa, quizá me quieras para un día, para una noche, o una vida entera. 
Quizá, cuando me veas despues tantos años, despues de tantas cosas, despues de tantas miradas, risas, y conversaciones, quizá puedas ver a atravez de mis ojos, lo que yo veo de los tuyos. 
Quizá me quieras un poco, o nada. 

viernes, 24 de agosto de 2012

Sobre tu hombro

Viajo
viajo sólo sobre tu hombro
encima de tu espalda
por sobre tus omoplatos

veo de dos en dos la linea que surca el camino
veo por encima de tu hombro
lo único que necesito ver
lo que nos queda para llegar

ese paisaje que con cada respiro
se torna de gris a blanco
que con nada movimiento
adoro un poco más
la vista desde tu hombro

en ese requerido encuentro
de guerra de lenguas
de extremidades difusas
de respiraciones agobiantes
de paisajes por entre tu pelo
de historias de estrellas
la vista desde tu hombro
por sobre tu espalda
o sobre tu pecho
se vuelve una fotografía
una filmografía

y lo único que tenemos que hacer
es nada
ya todo está
ya todo es

y lo único que tenemos que hacer
es dejarme viajar
por sobre tu espalda
por sobre tu hombro.






viernes, 17 de agosto de 2012

Yo tampoco

Mientras esa tonada pegadiza suena en tu cabeza
mientras ese resonar de lluvia pega en tus ventanas
mientras las paredes de tu cuarto se vuelven más
y más pegadas
vos, quieta contra la cama
con mezcla de cigarro, lágrimas y vodka
vos estás ahí.
Y yo estoy acá, parada en la puerta
mirando como poco a poco te consumís
como poco a poco tu intolerante personalidad
se apropia de tu cuerpo
como todo lo que dijimos quedó atrás.
Y entre algún leve suspirar
se siente que entre dientes
logras decir un par de palabras
"no te quiero"
y yo, parada en la puerta
tu puerta
logro decirte
"yo tampoco".

lunes, 6 de agosto de 2012

Ese no se qué



Jugamos.
Jugamos a ser lo que no somos.
Vos jugas conmigo como querés
y como podés.
Jugamos antes y despues, ahora un poco
pero más que nada
jugábamos a algo que no existía.
Y vamos a seguir jugando a ese no se qué,
ese no se qué que nos define
que nos gusta y que queremos ser.
Qué eramos.
Ahora no vamos a jugar más,
ya crecimos, ya fuimos.
Ahora yo juego con otra
lo que no pude jugar con vos.