lunes, 19 de septiembre de 2011

Yo escribo, vos hablas, nosotros no esuchamos

Contaban que con poco dialecto y podían decir mucho más que sabiendo hablar dos o tres idiomas, que podrían emocionarte hasta las lágrimas, calarte hasta los huesos. Desperdiciar palabras al viento, le llaman algunos y otros pocos, odian escuchar. Escribir por escribir, hablar por hablar, siempre elegimos que escuchar.
Por más que un tilde se ponga en una sílaba equivocada, no deja de ser un tilde, señores.
Señores, señoras y señoritas ¡discriminación a los señoritos! que tan pocos quedan y muy poco valen.
¡A barrer! ¡A lavar! marchan y marchan, una tras otra las mucamas, eso es el verdadero caserolazo. Pero eso no se ve, siempre es más fácil ocultar cosas y esperar que el medio vaso tenga ya su agua derramada.
hablar por hablar,
escribir por escribir,
¿vos elegis lo que queres escuchar?

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