domingo, 31 de julio de 2011

Tiempo al tiempo

Me dijeron una vez, o simplemente leí por ahí, que la nostalgia es una romántica forma de estar triste; como aprecio a la gente que nunca miente y descaradamente te dice la verdad. Me dijeron también que uno más uno, es siempre dos, pero si haces bien las cuentas sabes que en realidad son tres.
No quiero ser mala, no me gusta mucho ser perra, pero algunas veces la gente lo merece. Merece ser ignorado, merece ser olvidado; algunas veces la “gente” no entiende un no, siempre espera un sí, sabiendo que sólo obtendrá un no. No comprendo demasiado aún, la ignorancia de pensar siempre lo que se quiere, pues nunca se obtiene lo que se quiere, siempre se obtiene un poco más. Siempre tan mediocres como miserables, queriendo y buscando lo mínimo de felicidad, sabiendo que hay más formas de buscar, más formas de querer e infinitas formas de obtener.
Ya la frase “tiempo al tiempo” es más mentira que verdad, ya no pienso esperar y mucho menos actuar, y no creas que eres la única, siempre fuiste una más. 

lunes, 18 de julio de 2011

13:43 hs.

Nunca entendí la complicada historia de los relojes de aguja, todos esos números mezclados y sincronizados, pera marcar alguna loca hora de tu día, nunca entendí todo eso. Aunque alguna vez quise saber que se sentía saber ese tonto lenguaje de números, he intenté aprenderlos, pero no tuve mucho éxito.
De todas formas me dijeron que eran las 13:43 hs. lo cual supuse que estaba bien. Supuse que podría ser una buena hora para tener los pensamientos ordenados y organizados, para luego darle marcha libre a mis acciones y quizá... detener el tiempo.
Es que todos los días mas o menos a las 13.43 hs. mi tonta rutina de hacer pasar una tarde más sin nada que hacer, se volvía tan asquerosa como tener que limpiar babosas; todo era en torno a esta rutina, tan asquerosa como hermosa.
Pero fue un lunes a las 13.43 hs. uno de esos lunes que parecen un domingo, que te recuerdan a un suicidio en masa, un lunes aburrido y doloroso, fue un lunes cuando dije "Que idiota soy". Y torné mi tonta rutina en una filosófica tarde de preguntas sin ninguna respuesta, torné mi día entero preguntándome que debía hacer, si dar el sí o dar el tan deseado no.

miércoles, 13 de julio de 2011

Oro negro

Cierro los ojos y comienzo a sentir todo eso que una ves quise, los cierro y logro sentir extremo placer al saber decirle "si" o "no" a cosas cotidianas. El frío ya no duele, ya no siento las manos, ni los pies, pero no duele ni dolerán nunca más.
Pasé semanas enteras en un retiro espiritual en mi cuarto, mi morada dorada, mi castillo soñado, mi guarida única. Supe hacer todo, cada uno de los pensamientos fue positivo, no deje nada negativo dentro de mi; cada día tuve una catarsis diferente, y cada una menos coherente que la otra. Mis matutinos saludos al sol crecieron enormemente, ahora que ya no estas acá adentro.
Pasé semanas enteras sin escribir ni una palabra, por no querer confrontar el miedo a saber que podrías volver, pero ahora me siento uno, me siento uno escribiendo, volví a ser yo. Y es que cierro los ojos y veo la unión de las letras formando palabras y me recuerda a cada una de las pinceladas en un vacío lienzo, me recuerda todas y cada una de las formas de ser y estar, me trae cada verso, cada estrofa, me trae todo eso que me gusta, todo eso que se le dice paz.

martes, 5 de julio de 2011

Sin título ni descripcion

Alguna vez creo que dije que no iba a hablar más de mujeres, y bueno... no soy una persona de palabra. Pero tomaré como excusa que no siempre me veo tentada a hablar del tema, aparte hay algunas que ni se las puede considerar algo así, son muy poco para llamarlas de esa manera, serían unas cuasi-mujeres o algo cercano.
Me considero una persona de palabra, cuando prometo cosas importantes, claro (también soy un poco contradictoria), pero en general... soy casi normal, o como le gusta decir a mi psicóloga "un caso diferente". Soy creyente en la justicia, y mi palabra favorita es injusticia; me gusta el pelo largo y amo mi pelo corto; soy más del negro, pero me atrae el blanco.
En general me pongo poética, pero hoy estoy perra. Hoy no quiero ver a nadie, sólo para no tener instintos asesinos, no quiero que mi mente comience una recreación de la Segunda Guerra Mundial, hoy no quiero estudiar, ni trabajar ¡no quiero reciclar más papel!
no quiero usar puntos ni comas ni mayúsculas ni minúsculas no quiero usar los dedos quiero escribir con los codos
No quiero usar frases célebres, no quiero pensar en el pasado, no quiero seguir no queriendo cosas, no quiero ser tan complicada. Igual... creo que quiero algo, pero no estoy segura si lo quiero, creo que la quiero a ella, pero no quiero quererla por más que "el amor no tiene edad" ella es parecida a las de su calaña, no quiero quererla... así que la querré.

lunes, 4 de julio de 2011

Algo desprovisto de coherencia

Las ganas de escribir y la total falta de inspiración se han juntado. Ya no sé que hacer, no sé que decir y mucho menos se que pensar. Paso de Pink Floyd a Led Zeppelin sólo buscando algo de inspiración y termino con Aretha Franklin o algo de jazz o simplemente algo, sabiendo que definitivamente no sé que escribir y la inspiración no llega más.

Me estoy poniendo un poco paranoica al saber que el pasado está acechándome otra vez, y creo que el pánico se acentúa al saber que si le tengo miedo al pasado, el futuro será... feo. Me siento una pseudo psicóloga el día de hoy, con mis pensamientos analíticos y mis locuras nocturnas.

Anoche... anoche fue una buena noche, de esas bien frías y melancólicas; me costó dormir y cuando lo logré, me desperté con miedo. Es que algo andaba por ahí, algo más que el gato que arañaba la puerta del cuarto, desesperado por entrar. Al mirar mi cara pálida, recordé el sueño y entre rabietas segui durmiendo, procurando que no se repitiera.

Y la inspiración no llegó más, nunca más, ni ahora, ni anoche, ni hace una semana, ni nunca.