lunes, 27 de junio de 2011

Simplemente... ya no queda nada.

Hoy pensaba... pensaba en mi, y también un poco en ti. Pensaba en las vueltas que da la vida, las que dan nuestras vidas; juntas aparecen, solitarias desaparecen. ¿Te has dado cuenta, el brillo que le da noche a nosotras? Nos da todo eso que con palabras jamás llegamos; nos da una brisa apegada a una sonrisa, acompañada de una corazonada que tiene ganas de cantar.
No es común en mi tener ganas de verte, de volver a verte; no es común que quiera abrazarte, como en aquellos inviernos plagados de noches borrachas; hoy quiero verte, para saber que ya no estás.
Parece simple imaginarlo ¿verdad? Pero cuesta más creerlo; creer que creo que te quiero, un poquito nada más; creer que ya no te extraño, y creer que creo que te he olvidado, un poquito nada más.
Es que cuando volviste, corazón, yo no supe que hacer, nunca se. Volviste como cada otoño, que se sabe que viene después de un verano; volviste a subir, como el aire caliente y bajaste desplomada por el suelo, como una hoja marchita de árbol otoñal. Te fuiste sin rumbo ni inspiración, caíste bajo, más bajo que el infierno, pero subiste alto, más alto que el cielo, más que el paraíso.
Y ahora estas en tu etapa media, en tu media luna azul de fuerza verde, en tu mente loca y anaranjada, ahora estas, mi amor, acorazada a otro viejo amor, a otra vieja tortura; ahora, mi querida, te has quedado sin nada, sin mi, sin ella, sin tus palabras... ¡tus hermosas palabras! Siempre tan oportunas para cada situación.
Hoy creo que te hablo, sólo un poquito, para comentarte simplemente, que no hay represalias, no hay rencores, no hay nostalgias, simplemente... ya no queda nada.

martes, 14 de junio de 2011

Insomnio.

Me desvelé anoche, pensando en cosas; de esas cosas que te quitan el sueño, pero no de fantasmas ni de entierros. Me desvelé pensando en mi e imaginando escenas en donde te aparecías en mi vida casualmente, y te veía, y no me reía. Me desvelé pensando en pensamientos asesinos, aunque no te quiero matar.
Me pregunto si las películas del holocausto tendrán algo que ver con mis pensamientos de torturas y muertes...
Igual creo que anhelo tu presencia en mi vida, es que extraño odiarte, extraño maldecirte y creo que extraño extrañarte. Ahora me resulta tan extraño ser una chica desarraigada, me resulta raro sentirme libre, es raro y extraño no pensarte más.
Pero quiero dormir, anoche, esta noche y todas las noches; así que deja ya de provocarme insomnio.  

martes, 7 de junio de 2011

I want to break free.

Quiero ser libre, de tus mentiras y engaños
de tus mal hablados, de tus mal comidos

Ser libre
de volar
Ser libre
de vibrar

Soy libre tus recuerdos, libre de tus camisetas
libre de tu sudor, libre de tu aroma
libre de tu color, libre de tu piel
libre de tu calor, libre de tu ser
libre de tu cuerpo, libre de tu alma
libre de tus fotos, libre de tus contactos
libre de tus hermanos, libre tus amigos
que son mis amigos

¡Adiós!

viernes, 3 de junio de 2011

Lista mi lista de indiferencias.

Me cansé de esperar lo imposible, por lo tanto me cansé de esperarte, me cansé de hablarte, me cansé de soñarte, me cansé de maldecirte y me cansé de tratar olvidarte. Me harté de caminar y no hacer otra cosa que pensar, ya no me gusta como suena ni el mar. Me bastó ya suficiente como para saber que no te quiero ver más; ni pensar, ni soñar, ni extrañar, ni maldecir; te voy a olvidar.
Comencé a leer un libro nuevo, nada de amor, nada de odio, sólo suspenso, como tú y yo ¿recuerdas? De igual modo, ya no camino como antes, ahora corro. Ya no lloro como antes, ahora río; y ya no te pienso como antes, ya te olvido.
Todos los días me dedico un poema, a veces míos, a veces tuyos, o a veces de él. Todos los días leo uno distinto, para saber que no estoy tan sola, simplemente un poco loca. Los poemas son de amor, algunos de rencor, pero de amor en su mayoría. Ya no uso los lentes para leer, aunque mi ojos duelan, no me gustan como se me ven; es que con ellos puedo ver con claridad, y ahora sólo quiero ver todo indefinido, como solíamos hacer.
Cada mañana es una tarea más por hacer, el olvidarte a ti y a tus olvidos es mi tarea favorita. Paso tarareando cosas, y entre esas no estás ahí. Luego de cada arrebato de furia, hago una lista; de esas largas y complicadas, con jeroglíficos inentendibles para otros, pero si para mí. En esa lista está lo que más valoro, y te aseguro que no estás ahí.