lunes, 14 de febrero de 2011

No quiero 14 de febrero.

Cuando los tiempos de delirios persiguen a las masas, cada una se refugia entre si. Estamos hechos para vivir juntos, en manada, en jauría, en sociedad. ¿Un ermitaño es una especie extraña? Pues no, cae al mismo escalón que el solitario, que el soltero, que aquel que no confía en el amor.
Cada año esta fecha trae consecuentes historias mundiales, nos da esperanza y paz. Cada año incrementan los suicidios y los crímenes pasionales. Cada año aumenta la locura con el día de San Valentin.
Pensé que este año sería diferente, que ningún motor ni sentimiento regiría mi corazón; pero las lágrimas le ganaron a la razón. Con causa y con afecto mi llanto surgió de mi interior, intentando expresar.
La culpa sumió mi ser y el remordimiento casi me mata; no existe causa sin efecto.
Para nosotros que nacimos solos, y solos moriremos; para los pioneros en el amor; que preferimos una noche entre sabanas a una mañana con desayuno en la cama. Para todos nosotros que no supimos decir "Gracias" y el destino está cumpliendo su deber.
Para nosotros que el sol de verano nos quema cual fuego en las entrañas; que el viento nos vuela como un barrilete barato; que el agua nos encanta si es ardiente; para nosotros los pecadores del amor, hoy levanto mi copa y brindo por nosotros.
Brindo por nuestros corazones destrozados que hicieron que seamos quienes somos, brindo por nuestro dolor interior que nadie supo apaciguar, brindo por todos los desdichados, brindo por usted, por ella, por él y por mi.

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