viernes, 21 de enero de 2011

Deseos invictos.

Si la adversidad me lo permitiera y la realidad se mezclara con la ficción, me gustaría ser la afortunada a la que se le realicen los deseos que quiera. Me gustaría frotar una lámpara y que un genio salga de ella y me diga "Te concederé 3 deseos" y juro que los utilizaré muy bien. En mis más remotas fantasías he llegado a imaginar en tener los llamados "Padrinos Mágicos" pero no me resultaría muy productivo, ya que lo que te conceden es lo material, y eso no tiene importancia para mi.
Si pudiera escoger entre infinitos deseos en la adversidad del mundo; elegiría aquellos por lo cual vale la pena luchar, por lo que realmente sería imposible de lograr, por algo que precediera en el tiempo y en la historia de la humanidad. Me pondría una remera de colores diversos y marcharía por la igualdad, o podría desearlo ya que por lo visto no es algo que se haga realidad; la igualdad no llega más.
Me pondría otra remera con un corazón grande que rece "Te amo" y marcharía en la lucha por tu corazón, ya que desearlo no sería verdadero. No sería aceptable desear que me ames como yo lo hago, ya que tu corazón pertenece a alguien más. ¿Quien soy yo para privar a ese alguien más de todo tu imperecedero amor? Quizá en los soleados días me sienta triste y en los nublados también; quizá todo se transforme en nada y en la nada dudo que me quedaré.
Me haría a un lado de esa lucha y entraría en otra. Me pondría mi remera identificadora, tan famosa en mi, que reza "Free bitch baby" y marcharía en la fila de los solteros intentando algo más conseguir. Marcharía por que sí, marcharía por algo de una noche y luego invicta salir, marcharía por encadenar mi corazón a mi mente y lograr que juntos lleguen a la razón.
Si tuviera 3 deseos, desearía paz mundial, igualdad y amor verdadero.
Si tuviera 3 deseos, desearía cosas que perduren por siempre, por eso no desearía tu amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario