lunes, 31 de enero de 2011

Una hermosa nueva extraña.

Como aquella vez hace miles de años, me volvieron a cautivar con dones invisibles de artes increíbles, de dolencias y de amor. Sus ojos centellaban a la luz de la plateada luna, su piel terza y tibia, suave como la ceda, me invitaba a ser parte de ella. Su voz susurrante me decia una y otra vez que si, y mis dedos bajaban y subían por su cintura dibujando amor. La noche es larga, pero no es eterna, la noche se hizo para amar.
Entre su largo pelo oscuro mis manos recorrían su cara y sentíamos la brisa en nuestra piel.
Suavemente se sentían gritos lejanos, de borrachos de la noche; que dejamos atrás. Nuestras voces se mezclaban con el sonido del mar y el inconfundible aroma de su fragancia mezclada con salitre. Cada vez era más y más; aquella hermosa extraña me cautivaba hasta tal punto que no podía parar. Por un momento olvide su nombre, olvide mi nombre y todo desapareció. Cerré los ojos y entregándome completamente, la dejé ser.
La noche le siguió a la mañana y allí estábamos las dos recostadas en la arena viendo el amanecer. Cerré mis ojos una vez más deseando que el momento nunca acabara y dejé que me besara una y otra vez más. Luego, sigilosamente me tumbé de lado para apreciarla mejor, pero cuando abrí mis ojos solo vi mi habitación vacía.

sábado, 29 de enero de 2011

Este amor es loco. Loco, loco.

Cuanta locura invadía nuestro ser al celebrar aniversarios baratos, inventados por nosotros para intentar ocultar cosas del pasado, con vagas muestras de afecto. Al principio siempre se quiere más, pero ahora siento que es demasiado. Aprecio todos esos momentos contigo, pero ya no, ya no más. Es que resulta que no soy la misma que al principio conociste, no me gusta lo mismo que antes, y ese justo es el problema, que me gusta lo mismo que a vos.
Uno nace, no se hace; yo nací así y no puedo cambiar y por más que quisiera, no cambiaría porque me gusta así como soy. Me gusta ser diferente, me gusta ser de la minoría. Quiero que entiendas que no quiero algo más, que algunas veces siento que me ahogas con todas tus invitaciones, y me paralizo cuando me dices "Te amo".
Me duele decirte "Yo también" sabiendo que no es así, no te amo como tu esperas que lo haga, no te amo como algo más, te amo mucho, pero como un hermano. No quiero decirte esto personalmente, pero esta locura, me esta volviendo a mi más loca aún. Ya no puedo despertar por las mañanas y ver ese porta retratos con nuestras felices caras en el, ya no entiendo casi nada, y me cuesta contestarte las preguntas.
Espero que sea algo pasajero, aunque me dejaste bien en claro que no es así; a pesar de todo quiero que entiendas que no quiero algo casual, no quiero un hombre por siempre, no quiero un príncipe azul y no quiero un Romeo, porque estoy esperando a mi Julieta.
No quiero serenatas, no quiero muestras de amor, no quiero este loco amor.

martes, 25 de enero de 2011

Presentir, no es lo mismo que tener certeza.

Esperar 20 días, sacrificarse un año entero, sin contar los nervios y los miedos. No es lo mismo que con humor piense lo peor para intentar no desilucionarme demasiado y si viene algo mejor, sorprenderme. Luego de varios intentos fallidos, allí me encontraba yo, frente a este monitor esperando una respuesta. ¿Sería positiva o negativa? ¿Debía ya ponerme a saltar o a llorar?
Nunca me quejé de saber los resultados de intentos inmediatos, nunca me quejé de haber desperdiciado horas de mi vida sin sentido, no me quejé del dinero invertido. Esperaba que alguien del más allá viniera con una respuesta positiva y parara mi llanto incontrolado. No es lo mismo presentir la verdad que ver oficialmente tu fracaso escrito.
Soy creyente en lo misterioso, en lo intuitivo, en todo eso que me hace pensar positivo. Prefiero intentar y ver que pasa a quedarme con la incógnita... ¿realmente debería ser así? No suelo quejarme por lo que no se me otorga, sino que por lo que ya tengo, pero ahora es diferente.
Fantaseando con que el día llegara, esperando lo peor. Utilizando todas mis herramientas para intentar convencerme de la verdad, que no sólo era un fallo académico, sino también personal. Lo peor de saber la verdad es ver que tus iluciones caen en picada, que eso que tanto anhelabas no lo tendrás. No es que sea la única chance en la vida, pero no volveré a pasar por eso, realmente siento que no lo necesito.
Odio arrepentirme del pasado, pero me pregunto porque no habré escuchado lo que realmente quería ser, antes de dejarme llevar por habladurías de terceros. Siento que fallé en todo lo que solía ser buena, realmente no siento servir para algo. Espero que sea un sentimiento pasajero y mañana despertarme completamente positiva con la ilución de un nuevo día.
¿Quien dijo que sería un buen año? ¿Un buen año para quien?
Que manera de empezar los primeros 365 días de mi nueva vida, de mis nuevas metas. El destino esta escrito así, ¿o será que debo pensar en el libre albedrío? No creo en coincidencias, creo en causas, pero ahora no se que creer.
Si no estoy regida por ningún dios... ¿a quien le debo rezar para dejar de fracasar?

domingo, 23 de enero de 2011

Hoy quiero.

Quiero llegar a ese portón de madera marrón rodeado alambres, abrirlo y sumergirme un su interior. Dar 10 pasos hacia adelante y ninguno hacia atrás, llegar al fondo del río y salir a la superficie. Quiero internarme en ese bosque mágico y sanador, quiero quitarme la ropa y correr libre por el sendero de la libertad. Quiero mirar las nubes blancas e intentar encontrar formas en ellas, reconocer cada insecto a mi alrededor y saludar al sol.
Tirarme en el verde pastizal y rodar por los campos llenos de flores, mover cada roca para encontrar misterios escondidos. Quiero mover el piso con mi canto audaz y atraer a las aves con mi andar. Contar cuantos árboles existen y hablar con el viento.
Hacer ángeles entre las coloridas flores primaverales a mi alrededor y sentir su fresco aroma enceguecedor. Quiero andar descalza por siempre y conectarme con la tierra eternamente, ser agua que fluye, ser luz, ser paz. Quiero alzar mis manos y tocar el cielo, tomar las estrellas  y hacerle una caricia a la luna.
Ver cada color que da vida. Ver el blanco con el rojo, formando una flor más, ver el blanco y amarillo de las margaritas. Sentir el verde de la naturaleza y el azul del cielo y el mar. Quiero ver el amarillo del sol y el blanco de la luna.
Quiero ver esos ojos castaños y ese negro pelo. Quiero tu piel teñida por el sol, eso quiero. Quiero sentir tu aroma entre las brisas del bosque y ver tu sonrisa en una nube; sentir tus pasos haciendo temblar mi suelo y oír tu risa una vez más. Quiero pintar un cuadro de tu cuerpo entre los árboles; quiero besarte bajo el agua y al salir quiero verte en la orilla del río. Quiero que me tomes de la mano y correr juntas por el sendero de la libertad. Quiero que acaricies las aves y cantes conmigo al pasar.
Quiero una eterna primavera contigo.

sábado, 22 de enero de 2011

Contigo.

Una vez hace mil años atrás alguien me dijo una verdad, de esas que se escriben en un papel y luego se tiran al olvido. Me dijo cosas increíbles, me dijo las mentiras más lindas que alguna vez habría escuchado, me dijo tantas cosas al oído, me dijo que si en todo momento. Lo mejor de haber vivido esa mentira contigo fue que ambas fuimos maestras en el arte de engañar, ambas teníamos títulos en el amor y el odio, y ambas necesitabamos engañar.
Te dije que si un millón de veces, y en otros momentos me sometí a tu ser incesante de habladurías maduras a pesar de tu corta edad. No lamento ser lo que fui, ni haber hecho esas cosas, que quizá te dolieron, o no. Pero debemos admitir que fue algo, y por más que fui la tercera en tu lista de olvidos, no dudo que fui algo.
Esas meras muestras de apoyo que me regalabas al sentir que me alejaba, esos infames besos que con gusto me regalaste, y todas esas noches de amor... ¿realmente quedaron en el olvido?
No soy quien para pedir perdón ni arrepentirme, mucho menos perdonar. No voy a pedir perdón por las noches que me dejaste sola y estuve con alguien más, no te voy a perdonar por usarme, ni por ser la única persona a la que quiero ver en todo momento.
Porque contigo fue lo mejor, mis mejores días y momentos; mis mejores tardes y encuentros, contigo fui yo, conmigo fuiste tú. Juntas nos creamos en unos meses, vos cambiaste y yo también. Contigo sentía la libertad del amor, y aunque tu liberal ser me deje de lado, el mio te extraña.
No podré olvidarte jamás, algo pasajero y sin más, me llega profundo, mucho más que algo serio y aburrido. Contigo sentía latir mi corazón día a día, sentía el mar a los kilómetros, cantaba sin parar y no paraba de inventar. Me encantaba levantarme a la mañana y pensar "hoy la veo" y sentir que mi vida por fin cobraba un rumbo, amaba la relación inestable, tu voz inefable y tu cara de artista. No olvido tu forma de ser, esa rimita al hablar, esa forma de mantenerse en pie, no olvido la forma de tu mano, ni tus dedos entrelazados con los mios, no hay forma de olvidar tu perfume y no hay forma de olvidarte.
Una vez sentí por ahí que para olvidar una relación se necesita la mitad del tiempo que la misma duró. ¡Que gran mentira! Si han pasado meses y aún recuerdo todo como si fuera ayer. Espero que vuelvas, espero verte, espero que leas esto y sepas que es a ti a quien le escribo. Contigo todo es mejor, sin ti nada más valdrá la pena.

"Morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres. Porque el amor, cuando no muere mata, porque amores que matan, nunca mueren."

viernes, 21 de enero de 2011

Deseos invictos.

Si la adversidad me lo permitiera y la realidad se mezclara con la ficción, me gustaría ser la afortunada a la que se le realicen los deseos que quiera. Me gustaría frotar una lámpara y que un genio salga de ella y me diga "Te concederé 3 deseos" y juro que los utilizaré muy bien. En mis más remotas fantasías he llegado a imaginar en tener los llamados "Padrinos Mágicos" pero no me resultaría muy productivo, ya que lo que te conceden es lo material, y eso no tiene importancia para mi.
Si pudiera escoger entre infinitos deseos en la adversidad del mundo; elegiría aquellos por lo cual vale la pena luchar, por lo que realmente sería imposible de lograr, por algo que precediera en el tiempo y en la historia de la humanidad. Me pondría una remera de colores diversos y marcharía por la igualdad, o podría desearlo ya que por lo visto no es algo que se haga realidad; la igualdad no llega más.
Me pondría otra remera con un corazón grande que rece "Te amo" y marcharía en la lucha por tu corazón, ya que desearlo no sería verdadero. No sería aceptable desear que me ames como yo lo hago, ya que tu corazón pertenece a alguien más. ¿Quien soy yo para privar a ese alguien más de todo tu imperecedero amor? Quizá en los soleados días me sienta triste y en los nublados también; quizá todo se transforme en nada y en la nada dudo que me quedaré.
Me haría a un lado de esa lucha y entraría en otra. Me pondría mi remera identificadora, tan famosa en mi, que reza "Free bitch baby" y marcharía en la fila de los solteros intentando algo más conseguir. Marcharía por que sí, marcharía por algo de una noche y luego invicta salir, marcharía por encadenar mi corazón a mi mente y lograr que juntos lleguen a la razón.
Si tuviera 3 deseos, desearía paz mundial, igualdad y amor verdadero.
Si tuviera 3 deseos, desearía cosas que perduren por siempre, por eso no desearía tu amor.

miércoles, 19 de enero de 2011

Una loca flor de colores oscuros.

¿Personas con personalidades marcadas, o personajes repetidos?
El estereotipo de mujer que más me va tiene una definición propia; no me gustan flacas ni gordas, ni lindas ni feas, ni rubias ni morochas; me gustan ellas. No es que sólo me interese lo que tienen entre las piernas, lo que tienen entre las orejas también cuenta.
Concuerdo con eso del amor a primera vista, aunque cuando las vi por primera vez no pensé cosas muy lindas... ¡Soy culpable! lo sé. Pero me pregunto si seré la culpable de atreverme a mirarla con otros ojos, esas miradas no permitidas, no sé si seré culpable el día que se decida, no sé si seré yo la culpable de mi dolor cuando sus ojos me digan que ya no quieren nada más. ¿De luto debería vestirme ya? ¿Debería comenzar a pensar en un futuro destrozado? Quizá es mucha exageración.
Me viene a la mente un recuerdo de una persona pasada, pero no pisada, que me decía cosas lindas y yo siempre me sometía a su intrigante ser. Espero que mi nueva flor floresca todos los días con sus colores oscuros y que no la marchite el recuerdo de mis pasados. Espero fervílmente que pueda reparar el daño que una vez cierta pordiosera del amor decidió ocasionar. Espero que mi nueva flor llena de locura no me embriague con su amor y me haga perder la noción.
Soy conciente que soy un ser pasivo, que quizá la pordiosera del amor sea muy parecida a una nueva flor oscura; porque me gustan así. Me gustan intuitivas, personales, únicas, indecisas, alagadoras y sorprendentes.
Me gustan únicas, con un amor especial, me gustan destacadas en su labor, me gustan músicas o cantantes, me gustan actrices remarcables que obtienen roles personales, me gustan artistas de la vida y que cada día me dibujen un nuevo día a su antojo. Me gusta crear un mundo paralelo y creer que sólo estamos nosotras.


"Tú me vestiste los ojos, yo te quitaba la ropa..."